¡Buenas blogerooos! ¿Queréis saber más sobre esta enfermedad? Bien, hoy en este apartado os mostraremos algunas de las herramientas más utilizadas por los profesionales como los terapeutas ocupacionales en España para valorar el Alzheimer. ¡Vamos allá!
Como bien sabemos, esta enfermedad pasa por varias fases y varían en función de cada persona. Por tanto, hay una gran variedad de herramientas utilizadas que se clasifican en función del momento en el que nos encontremos y lo que queremos valorar, diferenciando así:
Hoy hablaremos de la terapia ocupacional en la enfermedad de alzheimer.
Antes de empezar, os propongo que veáis este vídeo en el que se muestra el trabajo realizado en un centro de día con personas
que tienen esta patología:
Antes de iniciar un tratamiento, es fundamental para nosotros, los terapeutas ocupacionales, conocer qué funciones neuropsicológicas se ven afectadas, el rol que el paciente desempeña dentro de su entorno tanto familiar como social, así como la etapa de la enfermedad en la que se encuentra.
Estos aspectos nos ayudan a planificar una serie de actividades con el objetivo de mejorar la calidad de vida y autonomía personal del paciente, el máximo tiempo posible.
Para conseguirlo nos enfocamos en:
Mantener las capacidades y habilidades cognitivas, en óptimas condiciones, durante más tiempo y/o retrasar su proceso de deterioro cognitivo y funcional.
Sustituir las funciones dañadas y potenciar las conservadas.
Hacer participes a familiares y cuidadores en la vida del paciente, tanto dentro como fuera de las sesiones de terapia ocupacional.
Para saber qué tipo de tratamiento debemos diseñar, previamente realizamos una rigurosa evaluación inicial que nos permite conocer la fase de la enfermedad en la que se encuentra el paciente, qué funciones neuropsicológicas tiene afectadas y cuáles preservadas. Como he mencionado antes, es vital esta información ya que nos permite planificar un tratamiento acorde a sus necesidades reales.
A continuación, os presentamos algunas técnicas que pueden ser utilizadas para mejorar algunos aspectos de la persona como pueden ser:
- Técnica de Orientación a la Realidad (Tor):
El objetivo de esta técnica consiste en trabajar la capacidad de orientación personal, temporal y espacial del paciente, comprender esto le ayuda a tener más control sobre sí mismo, aumentando a la vez su autoestima.
Como terapeutas ocupacionales debemos guiarlos siendo sistemáticos, repitiendo esta técnica varias veces durante la jornada que estemos con él.
En esta técnica, damos al paciente una serie de indicaciones que facilitan la orientación de su cuerpo en relación al entorno y tiempo que le rodea.
La actividad que realizaríamos con el paciente sería la siguiente:
Le hacemos las siguientes preguntas: - ¿ En qué año/mes/día estamos?- ¿En qué estación estamos? - ¿Cómo te llamas? ¿ Cuántos años tienes? - ¿Cómo se llama tu familia?- ¿ En qué ciudad estamos?-¿ En qué parte de la casa estamos? ¿ Estamos cerca de la cocina/baño/sala de estar?
- Técnica de Reminiscencia:
Empleamos esta técnica de comunicación, con el objetivo de que el paciente estimule, especialmente, su memoria autobiográfica, así como procesos cognitivos de atención, lenguaje expresivo, memoria semántica y orientación.
A la hora de plantear la actividad tenemos en cuenta el contexto sociocultural y familiar del paciente para que los recuerdos que evoque tengan un significado realista y cumplan su objetivo.
La actividad propuesta sería:
Pedimos al paciente que nos hable de un recuerdo grato de su infancia y sea detallista en la explicación.
-Técnica de Terapia Psicomotriz. Actividad Física Adaptada.
Utilizamos esta técnica porque es muy completa, puesto que se trata de una técnica global donde el paciente trabaja mente, cuerpo, afectividad y roles sociales.
A nivel motriz, trabajamos coordinación, equilibrio, fuerza muscular, coordinación motora, motricidad, esquema corporal, percepción del cuerpo en el espacio.
A nivel cognitivo trabajamos procesos mentales como la memoria reciente y remota, atención, lenguaje expresivo y comunicativo, comunicación no verbal.
Todas las actividades que se desarrollan son sencillas puesto que queremos evitar grandes niveles de exigencia. Nuestro objetivo es que el paciente se sienta cómodo y seguro mientras realizas las diferentes tareas propuestas. Las instrucciones que le damos son muy concretas y los materiales son fácilmente manipulables.
La actividad propuesta es la siguiente:
Moviendo la pelota: daremos una pelota al paciente y le pediremos que haga lo siguiente.
- Cogerá la pelota con las dos manos y hará una flexión de hombre completa que hará que desplace la pelota desde la altura de la cadera hasta la altura de la cabeza.
- Girar dorso hacia derecha e izquierda manteniendo los codos extendidos y el hombro flexionado.
- Con los hombros flexionados como en el ejercicio anterior haremos una flexion de codo llevando así la pelota hacia el pecho.
Hoy contaremos las pautas o consejos que deben seguir los familiares o cuidadores para facilitar un mejor cuidado a las pacientes con Alzheimer.
Maneje el nivel de estrés sin perder los nervios. El cuidador no debe enfadarse ni presionarle porque la conducta del paciente no responde a una lógica.
Háblele lentamente y dirigiéndote a él estableciendo contacto visual y hablándole lentamente. Se le deben comunicar las cosas de una en una cada vez que se le hable. Además, puede darle la mano o tocarle para transmitirle seguridad.
Permita que haga las tareas por sí mismo (afeitarse, peinarse, lavarse…), aunque le cueste hacerlas. Puede estar a su lado para ir diciéndole cómo tiene que hacerlo, pero sin meterle prisa. Sobre todo, hay que prestar atención a las tareas que le guste hacer para que siga practicándolas. Se necesita que el cuidador tenga paciencia para que deje el tiempo que necesite al paciente para realizar las tareas de automantenimiento.
Las rutinas ayudan al cuidador y al paciente. Se debe organizar la vida del paciente de acuerdo a unas rutinas. Las comidas, la higiene, las necesidades básicas debemos hacerlas siempre de la misma forma, a la misma hora y en el mismo lugar, de manera que esos hábitos se parezcan a cómo lo hacía antes de padecer la enfermedad. Además, se recomienda adaptar el entorno, como por ejemplo señalizando cada habitación con un cartel identificativo.
Planifique y tome decisiones con tiempo. Se recomienda adelantarse a posibles situaciones para reaccionar a tiempo.
Dele ánimos cuando haga las cosas bien evitando las discusiones, tengas o no razón. La ansiedad puede perjudicar al enfermo.
El cuidador no debe entender las conductas incoherentes como un ataque, sino como un síntoma incontrolable y sin mala intención. Una de las manifestaciones del Alzheimer son los trastornos en el comportamiento del enfermo, de forma que a veces puede insultar o reaccionar mal ante las personas de su entorno.
Valore si es necesario acudir a un Centro de Día para fomentar la autonomía del paciente y retrasar el deterioro cognitivo. Las actividades de estos centros pueden resultar muy beneficiosas, al tiempo que suponen también un descanso para el cuidador.
Finalmente, lo más importante es que las familias aprendan a cuidar, conozcan los aspectos más importantes en el mantenimiento de la salud y no sufran situaciones frecuentes de sobreprotección y agotamiento.